Por Trapiche Digital
Diciembre 19, 2025
En una noche marcada por la emoción, la memoria y la esperanza, Molango encendió su Árbol de Navidad como un acto que trascendió lo simbólico para convertirse en un mensaje profundo de unidad, resiliencia y fe compartida.

La ceremonia fue encabezada por la presidenta municipal Isabel Ramírez Mercado, quien, visiblemente conmovida, dirigió un mensaje que brotó desde lo más íntimo de su historia personal y de la experiencia colectiva de un pueblo que ha sabido resistir y levantarse ante la adversidad.
Acompañaron este momento la senadora de la República, Simey Olvera Bautista; la secretaria de Cultura del Gobierno del Estado, Neyda Naranjo Baltazar; así como representantes de la Secretaría de Hacienda del Estado y de la dirigencia del Partido Nueva Alianza Hidalgo (Panal), quienes atestiguaron una de las noches más significativas para la vida comunitaria del municipio.

Durante su intervención, la alcaldesa habló no desde el cargo, sino desde el alma. Compartió el duelo profundo por la pérdida irreparable de su madre y de su hermana, ausencias que —dijo— no se llenan, pero que se transforman en luz, fortaleza y compromiso con los demás. Sus palabras abrazaron a las familias que hoy enfrentan sillas vacías, silencios dolorosos y el desafío de seguir adelante con esperanza.
El mensaje también evocó las heridas recientes dejadas por el huracán Priscilla, que golpeó comunidades, hogares y caminos, pero no logró quebrar la voluntad de Molango. “De los escombros nació la solidaridad, del miedo surgió la unión”, expresó, destacando la fe inquebrantable y la fuerza de un pueblo que nunca dejó de levantarse.

Como mujer presidenta municipal, Isabel Ramírez reafirmó su compromiso de conducir un gobierno con sensibilidad, temple y visión, recordando que la reconstrucción no es solo material, sino también emocional y social.
El encendido del Árbol selló la noche como un acto de fe colectiva: la certeza de que, incluso en la noche más oscura, la luz siempre vuelve a encenderse.

Molango, una vez más, encendió su Navidad… y también su esperanza.